La Dominical: soldaditos de pavía (sin gluten)
En el retorno de La Dominical nos acompaña un estupendo y sabroso platillo típico de las cocinas madrileñas: los soldaditos de pavía o tajadas de bacalao rebozado.
Resulta delicioso como aperitivo o en una cena informal, junto a unos pimientos rojos asados o un gazpacho, por ejemplo. Es fácil de hacer y gusta a todo el mundo… a menos que el bacalao no sea lo tuyo. Pero si no es el caso y te apetece darte este capricho sin gluten, toma nota porque verás lo rico y sencillo que es.
Para todos aquellos a quienes nos encanta este pescado, sabemos que es probablemente uno de los más versátiles y que más preparaciones admite, ya sea en su variante fresca o desalada Esta característica – su conservación mediante la sal – ha propiciado que sea un «pez de interior» y que muchas recetas elaboradas con bacalao procedan de tierras sin acceso directo o siquiera cercano al mar.
Si nos asomamos a sus propiedades nutricionales descubrimos un alimento de carne blanca y firme, rico en proteínas y muy bajo en grasa, con un alto contenido en potasio y sodio y también en vitaminas A – relacionada con la salud óptima de la retina, mucosas, dientes y piel – y vitamina B9 o ácido fólico – esencial para el desarrollo del sistema nervioso, la formación de ácidos nucleicos y la producción de glóbulos rojos -. Mención aparte merece el aceite de hígado de bacalao, utilizado pese a su intenso y no muy agradable sabor, como reconstituyente y tónico general del organismo desde hace cientos de años.
Para esta receta es importante comprar un bacalao salado de calidad y dejarlo con el punto justo de sal. Lo recomendable son las llamadas «migas» de bacalo, que son piezas más pequeñas que los lomos y otros cortes del pescado, y resultan perfectas para realizar croquetas, buñuelos, brandada o los soldaditos de pavía. Además, precisan menos tiempo de desalado y es más fácil controlar el punto de sal justo.
Así que venga, manos a la obra que esto es coser, cantar y comerrrr. ñam, ñam!!
Ingredientes:
300 grs de migas de bacalao saladas de buena calidad
Harina de garbanzos
Agua fría
Sal y una pizca de bicarbonato sódico
Aceite de oliva
Preparación:
Se desala el bacalao dejándolo en remojo dentro de la nevera, en un recipiente tapado y con el agua cubriendo el pescado, unas 12h. Se cambia el agua un par de veces.
Se deja escurrir bien y se seca con un papel de cocina absorbente prensándolo sin aplastarlo.
Mientras se pone aceite a calentar, pones en un bol la harina de garbanzos con un poco de sal y una pizca de bicarbonato (opcional) a la que se añade poco a poco agua muy fría de la nevera hasta conseguir una consistencia líquida densa, tirando a pastosa.
Se rebozan las piezas de bacalao en esta mezcla y acto seguido se fríen en abundante aceite caliente. Una vez doraditas, se escurren del exceso de aceite y listas para servir. Buen provecho!!
Crujiente por fuera y jugoso y muy sabroso por dentro :-))

