He discutido con ChatGPT por temas de Salud. Esto es lo que pasó.

Esta es mi primera discusión con una IA (Inteligencia artificial). Por encima de cualquier otra tecnología, y de forma inesperada para sus creadores, la IA ha supuesto un vuelco de las últimas semanas en todo el planeta. Es tal la magnitud de su impacto que es frecuente encontrar colapsada la página web de pruebas, que por ahora es totalmente gratuita. Chat GPT3 surgió con una misión filantrópica y de investigación que sin embargo ha ciclado a fondos privados de una empresa con el mismo nombre.

La respuesta de la IA viene derivada y profundiza como un feedback del conocimiento clínico del interlocutor

En los escasos tiempos de descanso he probado por curiosidad diferentes aspectos relacionales con dicha IA. Pruebas de conocimiento general (su base de datos está acotada al 2021), técnicas diversas de resumen, síntesis y aclaraciones de textos. Por curiosidad he llegado a pedir que me escribiera un poema en sánscrito que lo ejecutó sin inmutarse (como no se sánscrito le tendré que preguntar a mi compañera Dra. Maria Elena Sierra doctora en Sánscrito).

A partir de su tecnología, actualmente la API (código de programación) está libre para su descarga y edición siendo posible localizarla como complemento dentro de Chrome (puedes instalar Merlin aquí) o incluso como chat conversacional en Whatsapp. Esto que me sucedió anoche lo ejecuté a través de la adaptación God in a Box, disponible a través de este link.

Puedes Instalar Merlin como apoyo a Chrome

La conversación (por llamarla de alguna manera) comenzó como cualquier discusión por temas absurdos, le pedí que me hiciera un resumen de un artículo de Pubmed, cuando me doy cuenta que me está contando algo que para nada sale en el artículo. De un artículo sobre disbiosis vaginal me empieza a hablar de la nanotecnología en enfermedad crónica. Oye, un tema muy interesante, pero acerca del cual no le pregunté.

En fin, le digo que se ha equivocado y que su explicación no es correcta. Me pregunta que parte no es correcta y al final se lo explico yo. A la IA le parece maravilloso y me DICE ¡QUÉ HE APRENDIDO AL FINAL YO DE ELLO! Podría haberle dicho cualquier cosa, pero decidí ponerme en plan coach y le dije ¿qué aprendiste tu? y me hace un resumen entonces acerca de la disbiosis que era lo que le había preguntado.

Si yo profundizo con preguntas concretas la IA me sigue con cierta capacidad de respuesta coherente.

Ahí entro en un toma  y daca, me vengo arriba empiezo a preguntarle cosas clínicas sobre Medicina Integrativa.

Consciente que los tratamientos en seres vivos deben de ser individualizados, me sorprendió que ChatGPT tuviera capacidad de darme puntos de acupuntura para tratamientos, procedimientos de homeopatía o como preparar cierto tipo de sueroterapias  (EDTA, Vitamina C, Ozono,…). Es verdad que la respuesta de la IA viene derivada y profundiza como un feedback del conocimiento clínico del interlocutor. Si yo profundizo con preguntas concretas la IA me sigue con cierta capacidad de respuesta coherente.

Admito que al final me cautivó la conversación y prometo que, al menos, habrá una segunda cita.

Os dejo con pantallazos de la conversación que no tiene desperdicio.

Pedro Rodríguez

Director de Red Medintegra. Director adjunto de Clínicas UME. Clínico, docente y divulgador. Me dedico al estudio de la Salud y Medicina Integrativa desde una perspectiva clínica que unifique las diferentes Medicinas Tradicionales con un eje vertebrador. Especializado en Enfermedad crónica, Longevidad y senescencia. Abogo por una salud humanista y ética que una los avances tecnológicos con los cuidados. Puedes saber más de mi en mi web. www.pedrodrodriguez.es

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